miércoles, 17 de febrero de 2010

The time will destroy us ~

Nunca reclamé nada. Ni una palabra ni un abrazo. Nada. Siempre me conformé con lo poco que me dabas. No se si soy yo la que siempre estuvo equivocada, la que siempre "reclamaba". Pero si estoy segura que siempre fui yo la que intentó que la reconozcas. Pero nada. Nunca pasó ni demostraste nada.
Y cuando miro hacia atrás, veo recuerdos agridulces plagados de conversaciones silenciosas.
No te conozco. Somos como dos extraños que caminan por veredas enfrentadas. Y aún sin haber visto que había detrás de la máscara, sin haber probado la verdadera esencia siempre quise ser como ella. Siempre intenté construir un puente para que nuestras emociones pudieran cruzar el mar de nuestras decepciones. Pero se quemó antes de que lo terminara.
Espero poder cruzar alguna vez el abismo que nos separa y perderle el miedo a eso que hay del otro lado. O bien, caer en ese abismo donde las espinas de esas palabras hirientes le arranquen la piel al amor que está escondido en algún lugar de este cuerpo inerte que ya se cansó de pelear, que ya se cansó de perder.
Pero no voy a fingir más ser alguien que no soy para lograr tu aceptación. Vas a tener que aceptarme como soy, porque yo tuve que aceptarte a vos.
Perdí toda esperanza de que me mires con orgullo. ¿Por qué soltaste mi mano cuando caí? ¿Por qué no me ayudaste a levantarme?
¿Qué pasó con el conta conmigo siempre? ¿Dónde estás ahora?
Te busqué por todos lados incluso en mi misma. Intenté encontrarte. Pero solo el silencio y el eco de tu voz pronunciando palabras que el viento se llevó respondieron.
Nunca sentí tu amor. Nunca te sentí cerca.
¿Alguna vez sentiste algo por mi? ¿Alguna vez hubo un lugar en tu corazón para mi?
Yo se que antes era así. No sé que pasó con vos, no se porque cambiaste. Pero ya no pienso reclamarte, ahora te toca a vos acercarte.
Te voy a estar esperando. Y ojalá algún día te des cuenta que te necesito, y vengas otra vez a tomarme de la mano.
¿Puedes sentirlo? Nuestra propia frialdad nos está consumiendo convirtiendonos en esclavos de nuestros silencios. El tiempo nos está destruyendo. Nos reclama. El tiempo...se nos acaba.


No hay comentarios:

Publicar un comentario