
No sé porque hoy siento que todo se va encaminando. Tal vez porque tuve una charla profunda con alguien o porque a pesar de saber que las cosas están mal me siento calmada. Desapareció ese nudo en la garganta que no me dejaba respirar, incluso creo que la ceguera propia de mi inmadurez ya no está.
Ahora todo es nítido, mucho mas claro. Una nueva fuerza yace dentro de mí, no tengo ni idea de donde la saqué, pero sé que está. Y si, me siento más segura, no porque tenga a alguien cuidando de mi, sino porque me siento capaz de cuidarme sola.
Me propuse deshacerme de toda mi negatividad e intentar ser más objetiva y sincera conmigo misma. Lo que es negro es negro y lo que es blanco no tiene porque ser gris.
Para completar, estoy feliz porque puedo ver y distinguir los colores del arcoiris otra vez.

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